VIETNAM. La cenicienta amarilla

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VIETNAM. La cenicienta amarilla
17
ABR. 2018

Vietnam es uno de los destinos de moda en Asia. Poblado por 93 millones de habitantes y situado estratégicamente entre China, Camboya, Laos y el Mar de la China Meridional, el tirón turístico viene propiciado por su indudable interés cultural y paisajístico, pero también por una mejora significativa de las infraestructuras. El segmento de las reuniones ha sabido apreciar este esfuerzo hasta el punto de representar una cuarta parte de las visitas al país. Y subiendo…

Vietnam es la nueva cenicienta del sudeste asiático. En 2017 el país recibió, por primera vez en su historia, casi 13 millones de turistas, cifra que le consolida como uno de los destinos emergentes de la región. Todo un éxito que se viene refrendando en los últimos ejercicios y que se vio acentuado aún más el año pasado, con un incremento del 30 %. El sector MICE ha sido decisivo en su espectacular desarrollo. De hecho, ya repercute con más del 25% en las cifras de ingresos.

El impulso a la industria no para. El gobierno exhibe con orgullo su cada vez más ambiciosa y vasta infraestructura turística que, en términos de hospedaje, se traduce en más de medio millón de habitaciones, distribuidas en su mayoría en hoteles de tres a cinco estrellas. La cantidad no está reñida con la calidad: en los últimos años, Vietnam ha sido distinguida con numerosos premios y reconocimientos internacionales. Por una u otra razón, ocupa el séptimo puesto en la lista de destinos emergentes de la Organización Mundial del Turismo (OMT).

La actividad turística es clave en la economía del país, y dentro de ella tienen mucho que decir las reuniones e incentivos y los viajes de lujo, dos vías de desarrollo que a menudo van de la mano. Dos gigantes del MICE en el sudeste asiático, como Singapur y Malasia, empiezan a ver con cierta preocupación a este pujante competidor.

Si bien es cierto que la capital, Hanói, y Ciudad Ho Chi Minh, la antigua Saigón, han acelerado sus inversiones turísticas, tampoco le van a la zaga ciudades como Nha Trang, famosa por sus playas y oferta de buceo, o Da Nang, con su puerto de cruceros cada día más activo. La progresión de esta última se ha visto impulsada además por la Cumbre APEC 2017, celebrada el pasado mes de noviembre, en la que se desarrollaron un centenar de conferencias con presencia de líderes internacionales, un millar de proveedores globales y cerca de 6.000 periodistas. Un evento de los gordos.

GRANDES HOTELES

Desde 2016, los grandes hoteles internacionales dirigidos al mercado MICE han aumentado rápidamente, con claros ejemplos como el Meliá Da Nang, el Marriott de Hanói o el Intercontinental Nha Trang. Los grupos vinculados al turismo de congresos llegan ya de todo el mundo. Estados Unidos, India, Tailandia, Australia, China, Corea, Japón y Nueva Zelanda son los principales países emisores, pero cada vez son más frecuentes las peticiones desde Europa, incluido España, que está entre los exentos de visado.

Aunque en Hanói la oferta alojativa para el Business Travel es amplia, cabe destacar de nuevo la oferta con sello español, como ocurre con el Meliá Hanoi, sobre todo por su extraordinario Gran Salón, que ocupa 1.007 m2 y puede acoger hasta 1.200 personas, o el salón Than, al que se accede a través de cuatro ascensores exclusivos, para 540 invitados. También hay que hacer mención a propuestas como el JW Marriott, abierto en 2013, con 2.400 m2 para la organización de eventos, o el Lotte Center Hanoi, un edificio de 272 m de altura con oficinas, apartamentos, centros comerciales y un hotel de cinco estrellas.

En Ho Chi Minh, el lujoso The Reverie Saigon brilla entre los establecimientos orientados al segmento MICE, sobre todo por su gran salón, el Scala, el más grande de Vietnam, así como otras 15 salas de reuniones. También están en primera línea el Sheraton Saigon, que destina una superficie de 2.500 m2 al turismo de reuniones y eventos —especialmente el Gran Salón, de 1.080 m2—, y Le Méridien Saigon, con 6 salas que suman 900 m2.

En el capítulo de infraestructuras aeroportuarias, Vietnam cuenta en la actualidad con tres aeropuertos internacionales principales. Tan Son Nhat, en Ho Chi Minh (al sur del país); Noi Bai, en Hanói (norte), y el de Da Nang (centro), en la ciudad del mismo nombre. Por su parte, el aeródromo de Phu Qoc, en una isla frente a la costa de Camboya, ha empezado a recibir vuelos desde Singapur. Con el mercado español opera principalmente Vietnam Airlines (www.vietnamairlines.es), la compañía aérea nacional, que sigue estudiando la posibilidad de unir el destino con nuestro país a través de un vuelo directo. De momento facilita la conexión a través de Fráncfort, Londres y París.

Lógicamente, el crecimiento del transporte aéreo en los últimos cinco años ha proporcionado un impulso significativo a la economía en general, y al turismo en particular. Diez grandes ciudades del país son accesibles gracias a los vuelos regulares de Vietnam Airlines, Vietjet Air y Jetstar Pacific.

CAPITALES DEL MICE

Aunque las autoridades turísticas vietnamitas están promoviendo la costa central del país (Hué, Da Nang, Hoi An y Nha Trang) de cara a la industria MICE, con su cultura única y fascinante, la belleza natural región y alternativas complementarias, como los campos de golf, las actividades de relajación, las instalaciones de salud y la buena cocina, lo cierto es que Hanói y Ho Chi Minh City son actualmente las ciudades con mejores infraestructuras.

La capital es habitualmente la puerta de entrada a Vietnam. Se trata de una ciudad muy viva, ruidosa y atascada, sobre todo por los nueve millones de motos que circulan por sus calles, donde los vehículos no respetan peatones ni semáforos. “No correr, pero no parar” es la estrategia para cruzar y moverse para cruzar sus vías.

Lo aconsejable es realizar una visita de dos días para descubrir sus principales monumentos: el Mausoleo de Ho Chi Minh, con las últimas residencias anexas del mandatario vietnamita; el Templo de la Literatura, fundado por Confucio, primera Universidad del país (s. XI); el Museo Etnológico, en un edificio colonial de la época francesa que muestra lo mejor del arte tribal del país; la Pagoda de Quan Tran Quoc o la Pagoda del Pilar Único, el gran símbolo de Hanói.

Tampoco es mala idea recorrer el barrio antiguo a pie o en ciclo (a 10 dólares la hora) por sus 36 calles gremiales, donde se puede comprar de todo —flores, animales, juguetes, ropa,…— y disfrutar de la sabrosa comida callejera, para terminar la noche tomando un té con limón en cualquier minitaburete con vistas al vistoso Puente Rojo, en el lago Hoan Kiem.

Por lo que respecta a la que fuera capital de la antigua Vietnam del Sur, la perla del Sudeste asiático, como se conocía a Saigón, posteriormente rebautizada como Ciudad Ho Chi Minh, en honor al líder revolucionario que consiguió la expulsión de los americanos —aunque muriese antes de que finalizar la guerra—, en la actualidad se presenta como una urbe bulliciosa y vibrante, adornada con elegantes rascacielos y modernos centros comerciales, que no olvida su trágico pasado.

Entre las visitas ineludibles están el Museo de Recuerdos de la Guerra y el antiguo Palacio Presidencial. En el primero se exhiben fotografías dramáticas muy explícitas, reliquias de la contienda contra los norteamericanos, tanques, aviones helicópteros y otras piezas de artillería. En el segundo se puede recorrer el laberinto de túneles con su centro de comunicaciones en los sótanos del edificio.

Al margen de la cuestión bélica, asombra la pagoda del Emperador de Jade, con su lúgubre ambiente, su atmósfera impregnada del humo de incienso y unas llamativas tallas gigantes de madera. El monumento se encuentra en la zona antigua del Distrito 1. También en el centro destacan la Oficina Central de Correos, un encantador edificio colonial adornado con mapas antiguos de Vietnam y un retrato de Ho Chi Minh. La construcción fue diseñada por el estudio de arquitectos de Gustave Eiffel, junto a la Catedral de Notre Dame.

MÁS OPCIONES

Si hay una excursión paisajista obligatoria, esa es la Bahía de Ha Long, literalmente “donde el dragón desciende al mar”, a poco más de tres horas en coche desde la capital. Declarada Patrimonio de la Humanidad de la Unesco en 1994, está formada por más de 3.000 islas e islotes de caliza, repletas de cuevas creadas por la erosión y el viento. Un paisaje místico que surcan más de 800 barcos por sus aguas de color esmeralda. Es recomendable pasar al menos una noche en estas embarcaciones para disfrutar del atardecer y del amanecer, aunque se pueden contratar cruceros exclusivos de lujo durante 14 días seguidos.

Dejando atrás el norte del país, otra de las regiones cargadas de atractivos turísticos es la parte central, donde brilla con todo fulgor Hoi An, para muchos la ciudad más hermosa de Vietnam. Enclavada junto al río Thu Bon, es una villa muy bien conservada, en parte porque se libró de los bombardeos estadounidenses. La arquitectura japonesa, representada por su puente cubierto del siglo XVI, está muy presente, así como numerosos templos chinos que acabaron dominando la ciudad.

Los visitantes no pueden perderse su mercado de comida junto al puerto y los cientos de farolillos que adornan su casco viejo, al que hay que acceder pagando una entrada. Entre sus callejuelas, los templos comparten espacio con bares, hoteles-boutique, tiendas, sastrerías a precios muy económicos y cientos de luces que embellecen las calles de este antiguo puerto comercial. Merece la pena visitar las singulares edificaciones de madera, como la Casa Tan Ky, una joya arquitectónica conservada por las siete generaciones de una misma familia.

Con más de un millón de habitantes, la mayor ciudad portuaria del centro y sur es Da Nang, donde arriban multitud de cruceristas. También es famosa por albergar la playa más concurrida de la región, donde los pescadores buscan con sus redes un preciado trofeo gastronómico: las almejas. La atracción cultural más importante es el Museo de Escultura Cham, dedicado a esta etnia asentada en Camboya, Tailandia y Vietnam, aunque sus visitantes prefieren deambular por sus espectaculares puentes que salvan el curso del río Han, como el célebre Puente del Dragón, que escupe fuego y agua desde su gran cabeza, o por sus calles más céntricas para disfrutar de la vida nocturna.

Cambiando de tercio, la ciudadela imperial de Hué, inspirada en la ciudad prohibida de Pekín, es uno de los lugares más históricos de Vietnam. Desde ella gobernaron los emperadores de la dinastía Nguyen desde 1802 hasta 1945. Pese a que el recinto quedó muy dañado durante la guerra contra los EE UU, afortunadamente el palacio de Thai Hoa se salvó del desastre. Hoy puede admirarse en su interior el gran trono elevado que utilizaba el emperador para celebrar las recepciones oficiales y las ceremonias importantes de la época.

Son también muy conocidos los cruceros en barco por el río del Perfume, que llegan hasta la pagoda de Thien Mu, el otro gran icono de la ciudad, un templo de siete plantas, único por original forma octogonal. Junto a él hay un monasterio budista, un centro educativo y espiritual para niños y un famoso Austin azul que llevó al monje Thích Quang Duc hasta Saigón, el lugar donde se inmoló como protesta en 1963. En su momento, la imagen dio la vuelta al mundo.

Entrevista a GUILLERMO PANTOJA
Responsable de Meliá Hotels International en el sur de Asia
“El Gobierno está dando muchas facilidades al turismo MICE”

¿Por qué Vietnam? Tan cerca, tan lejos…
Porque en los últimos cuatro años ha experimentado una gran transformación. El Gobierno ha puesto mucho interés en su desarrollo, apoyando las inversiones y las facilidades para el turismo de reuniones en temas como impuestos o visados. En los dos últimos años, Vietnam ha crecido un 12% en llegadas, especialmente relacionadas con el sector MICE. Este año esperamos un crecimiento entre el 6% y el 8% en este segmento.

¿Han empezado a llegar grupos de negocios procedentes de nuestro país?
Hasta ahora era más residual, pero desde hace un año hemos empezado a recibir grupos de negocios y viajes de incentivos desde España.

¿Qué es lo que más impacta a los españoles cuando llegan a Vietnam?
En ciudades como Hanói o Ho Chi Minh sorprende esta locura controlada que es el tráfico de sus calles. En la capital, por ejemplo, hay ocho millones de habitantes y cinco millones de motos registradas. La comida también engancha, porque es muy sana. Su base son las verduras. Además, el Gobierno ha tomado iniciativas sobre higiene para garantizar también los alimentos que se adquieren en puestos callejeros.

¿Cómo es la estrategia de Vietnam de cara a la industria MICE?
Ambiciosa. Por ejemplo, Hanói ha estrenado su nuevo palacio de congresos. Un edificio espectacular. También están reformándose otros dos centros de convenciones y se ha modernizado el aeropuerto. El Gobierno es consciente de la hermosa naturaleza que distingue al país, pero sabe que el turismo MICE exige una mejora de las infraestructuras.

¿Qué diferencias ventajas presenta frente otros países de su entorno?
Ofrece algo que es muy valorado en los últimos tiempos: la seguridad. En el país no existen los clásicos conflictos que azotan al mundo actualmente. También destaca su situación estratégica, a 1,5 horas de Hong Kong, 2 de Bangkok y 2,5 de Singapur. Cada vez hay más vuelos directos y los hoteles siguen mejorando su oferta. Además, los precios son muy competitivos.

FUENTE: www.meet-in.es
club asia